La naturaleza tiene un lenguaje, un lenguaje mas antiguo que la palabra, un lenguaje que perdimos hace siglos y hoy queremos recuperar.
En la antigüedad solo hacía falta observar para entender, la planta hablaba, el corazón escuchaba. Así conocimos la naturaleza, escuchándola. Pero con el tiempo, se nos olvido escuchar, se nos olvido que la creación es una red que mantiene todo unido. Quisimos salir de la red, y pagamos un precio altísimo. La soledad.
Desde ahí hemos avanzado por nosotros mismos, con orgullo y soberbia, pensando que nosotros no somos naturaleza, que podemos utilizar y dañarla, sin dañarnos a nosotros mismos. ¡Que grave error! Somos naturaleza tanto como la naturaleza esta en nosotros. Dañarnos a nosotros mismos, dañar nuestra alma… para conseguir 30 monedas de plata.
Pero la naturaleza sigue hablando, el viento sigue soplando, fuera y dentro de nosotros. Nos olvidamos de nuestro sincero sentir, de aquel sentimiento que va más allá del deseo y del miedo. El anhelo del corazón.
¿Pero cómo podemos escuchar el viento, si hace siglos que ya no conocemos el lenguaje de la naturaleza? Creemos conocernos pero ya hace mucho tiempo que la sombra se sentó en el trono del emperador. Ya es tarde para eso.
Peor suerte, existe un camino que atraviesa las dos columnas de Salomón: justicia y misericordia. Padre y madre, cielo y tierra. Destronar la sombra, tomar conciencia, morir para renacer. Este es un camino tortuoso, que solo los valientes podrán emprender, un camino que no escoges, pero que si escogiste antes de venir.
La verdadera medicina es aquella que te ayuda a recuperar el camino perdido, es un faro durante la noche y un sustento durante el día. La verdadera medicina le da destino al alma, calma a la emoción y alimento al cuerpo físico. No nos olvidemos que venimos del 3 y el 3 esta en nosotros.
Para todo ello, la espagiria tiene algo que decir, puesto que los espagiristas conocían el lenguaje de la naturaleza, el lenguaje del alma, de la emoción y del cuerpo.
La espagiria es la ciencia de separar para volver a unir, solve et coagula. Sabe buscar en la naturaleza las palabras que necesitas, las separa y da nueva forma para que tu organismo pueda albergar la información y así, tomar conciencia.
La enfermedad es el resultado de la incoherencia en el ser, es un mensaje del alma de que dejaste de caminar el camino que tenias que recorrer en esta vida.
La medicina, una invitación a recordar el camino que escogiste, el destino de tu alma.
Pero siempre serás libre de escoger, libre de cumplir tu destino o no hacerlo. Siempre la ultima palabra la tienes tu. Y nunca se podrá tratar la enfermedad si no se elimina la oscuridad de tu alma.
Fe, esperanza y caridad.



